
Realmente una enriquecedora lectura que te remonta a algo muy importante, tus inicios. Te va llevando de la mano por situaciones que por ya superadas no son recordadas vívidamente, mas sin embargo forman parte de la esencia que actualmente manejamos en nuestra labor docente.
Esteve afirma que se aprende a ser maestro por ensayo y por error, aunque la última palabra suena fuerte, pues a nadie nos gusta cometer errores, mucho menos con nuestros alumnos, pero es un hecho que para sembrar la semilla, debe hacerse un surco en la tierra.
Sonríes inevitablemente al estar haciendo la lectura, pues obviamente Esteve escribió con conocimiento de causa y tus ojos van deslizándose por las diversas circunstancias comentadas y piensas. ¿Yo pasé por ésas? Y sigues sonriendo recordando los lejanos contextos y situaciones donde hubo aprensión y hoy hay agradecimiento y añoranza.
Cuando Unamuno manifiesta lo de ser maestro de humanidad, recuerdo en primer instancia a ésa gran mentora que fue mi Madre, ella me decía: “Hija, es una gran responsabilidad ser maestra, pero te pido que a todos tus alumnos los veas como si tuvieran la misma capacidad, no les des más importancia a los mas aplicados, pues finalmente los que más te necesitan son los que no aprenden con facilidad, busca emparejarlos y no pierdas de vista el entorno que estén viviendo en sus casas, ése pudiera ser el motivo de su bajo desempeño, sin ser ellos los directamente responsables”.
Asimismo recordé que cuando trabajé con los Jesuitas, uno de los más connotados SJ de la agrupación, sicólogo de profesión, nos indicaba que al alumno hay que verlo como un ser humano en formación, que a la hora de calificar su desempeño escolar, tuviéramos en cuenta el “esfuerzo” que había realizado, aunque no hubiera logrado el resultado esperado, que midiéramos el empeño que puso, más que su desempeño. A este principio ellos le llamaban el paradigma ignaciano.
Al seguir con la lectura llegamos a un punto crucial: la identidad profesional, vaya que es algo donde hay que estar muy alertas, es todo un proceso de malabares, pero con empeño, dedicación, responsabilidad, motivación y disciplina nos ganamos el derecho de piso. En el caso particular de su servidora, en la primer clase, después del Programa del Curso, les dicto a los alumnos el reglamento de la clase, hacen 3 juegos firmados en original, por el alumno y sus papás o tutor; uno lo pegan en el cuaderno de clase, otro en el cuaderno de trabajos y secuencias y el tercero yo lo archivo.
Respecto a los profesionistas docentes, a pesar de ya tener bien definida mi vocación docente, me gustaba que me dijeran la Ingeniera Gloria Chávez, pues pensaba: “mi trabajo me costó estudiar los 5 años de la carrera.”
Hoy cuando me nombran por mi profesión, o me identifico, simplemente digo la maestra Gloria Chávez, pues pienso también, que mi trabajo me costó.
Cerraré ésta participación con un proverbio árabe:
“En Mares Serenos, no se forman buenos Marineros”.

2 comentarios:
Hola. Buenas Noches
Como tu mencionas es interesante observar como el Internet , es algo esencial en la vida de nuestros alumnos y como a través de ella pueden desarrollar habilidades de diferentes tipos en tan poco tiempo, habilidades que a veces nosotros los docentes nos resistimos por desarrollar y el observar que hay alumnos que consideran el Internet como un medio muy importante en el desarrollo de sus habilidades, como mencionas alumnos que entran a diferentes paginas que les ayudan a conocer sobre música y paginas que les dan información de diferentes temas y crean espacios que les ayudan a comunicarse entre sí , por lo que es importante que nosotros como docentes estemos preparados en el uso de las TIC.
Saludos y Gracias por tu comentario .
Publicar un comentario